TeleACV

Se realiza con éxito la primera teletrombolisis en Hospital Hanga Roa

La rápida reacción del equipo médico de turno y la inédita implementación de un sistema de telemedicina de urgencia permitió salvarle la vida a un paciente de Isla de Pascua que sufrió un infarto cerebrovascular (ACV).

Se trata de una de las patologías que cobra la vida de un compatriota cada una hora y deja a más de 50 mil personas con secuelas permanentes y discapacidad. La intervención, monitoreada por un equipo de neurólogos a 3.700 kilómetros de distancia a través del sistema de telemedicina llamado TeleACV, que se aplicó por primera vez con un paciente de Rapa Nui, permitió salvarlo con vida y tener una recuperación que le permitirá retomar sus actividades de manera normal.

Se trata de la intervención de esta patología que se realiza a más larga distancia a nivel nacional y mundial, cumpliendo a cabalidad los protocolos establecidos, puesto que en el territorio insular no existen neurólogos para atender in situ un ACV.

“La trombólisis cerebral es un procedimiento para poder dejar lo más normal o sin discapacidad a un paciente que sufre un ataque cerebrovascular, en el cual hay que inyectar un medicamento que va donde está tapada la arteria por un coágulo o trombo. Este fármaco lo disuelve y restituye la sangre a la zona afectada”, detalló el neurólogo vascular de la Universidad de Chile y jefe de la unidad de TeleACV del Servicio de Salud Metropolitano Sur (SSMSUR), Eloy Mansilla.

“Teletrombólisis”

Junto con resaltar el caso inédito para la medicina nacional y mundial, el facultativo detalló que a esta intervención para atender un infarto cerebral se le denomina “teletrombólisis”, por ser un procedimiento asistido por telemedicina. En este caso, el grupo ejecutor que le inyectó el medicamento al paciente fue el equipo médico del hospital de Hanga Roa, asistido por la Unidad de TeleACV del Servicio de Salud Metropolitano Sur (SSMSUR), a cargo del neurólogo Enrico Mazzon.

“Se trata de un procedimiento complejo, hay que seleccionar muy bien al paciente mediante imágenes cerebrales. En este caso al paciente se le hizo un escáner en Isla de Pascua, los neurólogos estudian la imagen y examinamos en conjunto al paciente con la enfermera y el médico general de la isla. Revisamos una serie de condiciones para ver si el paciente es candidato o no a esta intervención. Habitualmente lo hace un neurólogo, pero como en Isla de Pascua y en muchos lugares del país no se cuenta con este especialista, esta es la solución que le dimos al paciente y, afortunadamente, anduvo muy bien”, comentó el doctor Eloy Mansilla.

Cuadro neurológico

El paciente fue un isleño de 52 años completamente activo. Cerca de las 10 de la mañana del 2 de mayo presentó un cuadro neurológico, una afasia (trastorno del lenguaje), que le impedía hablar. “No podía expresar lo que quería decir y también presentó una debilidad en su cuerpo del lado derecho, esos síntomas que aparecen de manera brusca son propios de un infarto cerebral”, detalló el neurólogo.

Gracias a que su familia lo llevó rápidamente al Hospital de Hanga Roa, el equipo médico constató en forma inmediata que se trataba de un infarto cerebral. En menos de cinco minutos llamaron a Santiago, a la Unidad de TeleAVC, única en el país que cuenta con especialistas médicos las 24 horas del día en turno presencial.

La trombólisis se pudo concretar, ya que se dieron una serie de condiciones técnicas para tratar al paciente, que luego volvió a hablar y recuperar su fuerza. “El futuro de él era quedar completamente discapacitado de por vida”, sentenció el galeno, en un procedimiento que dura alrededor de una hora.

“Fue clave que en el hospital de Hanga Roa se detectara rápidamente el ACV, fuimos a hacer una capacitación a la isla hace unos meses y otras dos por videoconferencia, lo que permitió que estuvieran súper atentos a la llegada de estos pacientes y activar el protocolo”, concluyó el neurólogo jefe, Eloy Mansilla.

El afectado, que se desempeña en el Servicio de Salud de Rapa Nui, ya fue dado de alta y podrá retomar sus actividades habituales.

Para reducir drásticamente los riesgos de un accidente cerebrovascular, los especialistas dan cuenta que es clave controlar la hipertensión dejando de fumar y comiendo sano. En el grupo etario entre los 60 y 65 años aumentan las probabilidades de sufrir un infarto cerebral.

Rapidez y calidad

“El protocolo permite un diagnóstico rápido y de calidad, pudiendo el paciente incluso acceder a una trombólisis endovenosa, indicado en aquellos con ACV isquémico que cumplen ciertas condiciones y que son atendidos antes de 4,5 horas de iniciados sus síntomas. El resultado en la gran mayoría de estos procedimientos deja a las personas sin secuelas, recuperando la funcionalidad para una vida normal después de un accidente cerebrovascular”, aclaró el especialista.

El desafío para este 2019 es llegar a cinco recintos asistenciales más. El plan de expansión requiere recursos adicionales, pero favorecería a cerca de 500 mil beneficiarios, llegando a un total de 4 millones de personas a lo largo del país.

Fuente: El Mercurio de Valparaíso, https://t.co/T6zVsDzJv7